Descubierta en 1516 por Juan Díaz
de Solís, puede considerarse la primera tierra rioplatense en la que
desembarcaron marinos europeos y a la que dieron el primer nombre español,
llamada así en honor a uno de los expedicionarios fallecido en la nave
de Solís, quien desembarco en el lugar para darle sepultura. La isla
fue codiciada sucesivamente por franceses, ingleses, españoles, y portugueses,
hasta que a partir de 1850 fue objeto de litigio entre uruguayos y argentinos.
Finalmente, en 1973 se firmo el tratado del Río de la Plata y su Frente
Marítimo y Martín García paso a jurisdicción de
la provincia de Buenos Aires. Un año después fue incorporada
al grupo de reservas protegidas.
La isla Martín García esta ubicada en la desembocadura de los
ríos Paraná y Uruguay. Su superficie de 185 hectáreas,
está compuesta de un complejo mosaico de ambientes naturales, donde
se contrastan pajonales, selva marginal, ceibales, bosques, arboledas exóticas,
pequeños arenales y más de 200 especies de pájaros. Difíciles
de visualizar, pero siempre presentes por sus cantos, encontramos aves como:
yeruties, zorzales, Juan chiviros y mosquetas selváticas.
Por ahora, los sitios clásicos resisten en impecable estado el avance
de la naturaleza: la capilla marrón, la panadería de 1913 (conocida
por su exquisito pan dulce), el cine-teatro, la casa donde estuvo detenido
Perón en 1945, que hoy alberga la escuela, y la prisión improvisada
de Arturo Frondizi (el rincón más elegante de la isla) . También
los ex presidentes Yrigoyen y Alvear sufrieron cárcel en la isla.
Los recursos naturales, explotados por más de un siglo proveyeron de
adoquines y arena a calles y construcciones de Buenos Aires y sus alrededores.
Su suelo es uno de los más viejos del territorio argentino, ya que
tiene una antigüedad de 1.800millones de años.
Actualmente Martín García está habitada por unas 200
personas, las que armonizan sus actividades con los principios de reserva
natural. Su infraestructura, singular atractivo histórico y exuberante
paisaje, hacen de esta reserva un atractivo sitio para el turismo.